Y, ¿cuál es tu perfil de emprendedor?

En Emprendedores News se han despachado un tremendo artículo enumerando 8 tipos de emprendedor, los suficientes para encontrar el perfíl que más nos acomode.

* El visionario: Howard Hughes. Si en la actualidad hay alguien que representa como ningún otro lo que es la visión global y visionaria de la empresa, ése es el fundador de Virgin, Richard Branson: empresario discográfico y de compañías aéreas, promotor de vuelos suborbitales, aventurero y recordman… Este modelo de emprendedor, identificado con la figura de Howard Hughes, es capaz de realizar diferentes tareas y hacerlas todas bien. Hughes construyó su primera emisora de radio con ocho años y a los 12, su primera bicicleta motorizada. Fue aviador, industrial, inventor... Sería el multiemprendedor que siempre está buscando dónde hacer negocio.

* El que emprende por necesidad: Robinson Crusoe. El Imperio Bennetton surgió por la más pura necesidad. Su fundador, Luciano, tuvo que abandonar la escuela a los quince años a la muerte de su padre y empezar a trabajar en una tienda de ropa. Hoy su facturación supera los 2.000 millones de dólares al año. “Hay emprendedores que se ven obligados por las circunstancias a identificar oportunidades en el entorno. Son como Robinsones de la empresa y cuya subsistencia depende de identificar las posibilidades del entorno”, defiende Pablo González, socio director de People Excellence.

* El empresario inversor: Tío Rico. Trump podría ser una versión edulcorada del Tío Rico. Tiene una visión excepcional para salir indemne de todas las crisis. Sería el que tiene un capital y decide crear una compañía. Busca la rentabilidad por encima de todo. El personaje de ficción que mejor se ajustaría a este perfil sería el Tío Rico, siempre contando sus monedas de oro. Una variación de este modelo es la del emprendedor que crea empresas con la idea de venderlas.

* El rastreador de nuevas oportunidades: Sherlock Holmes. El fundador del Circo del Sol, Guy Laliberté, consiguió crear un modelo completamente nuevo a partir de un producto antiguo y anquilosado. Lupa en mano, como si fuese un Sherlock Holmes, se dedica a analizar el mercado. Sería el emprendedor por excelencia, ya que es el que conscientemente analiza el mercado en busca de necesidades.

* El emprendedor por azar: Forrest Gump. Este empresario fundó Natura Bissé a los 50 años al descubrir, por casualidad, el efecto que producían los hidrolizados en las manos de los trabajadores. Cuando Forrest Gump se limpia la cara llena de barro con la toalla, aparece el símbolo de los famosos Smile y él le cuenta a su vecina de banco cómo ganó mucho dinero con aquella cara. Es un ejemplo extremo de lo que es un emprendedor por casualidad o por accidente, pero es cierto que son muchos los grandes empresarios que reconocen el papel del azar en sus inicios.

* El especialista: Preston Tucker. El fundador del Grupo Intercom supo profundizar en Internet hasta el punto de desarrollar en 13 años algo más de 30 negocios on line, algunos de renombre como Infojobs.net y Softonic.com. Tiene un perfil muy técnico, muy especialista. Como Tucker, protagonista de Tucker, un hombre y su sueño, quien se pasó toda la vida en empresas de automoción hasta que tuvo los conocimientos suficientes para hacer realidad el sueño de crear su propio coche.

* El empresario persuasivo: Ernest Shackleton. La capacidad de persuasión de Miguel de Lucas es indudable al conseguir convencer a los responsables de Globalia para que financiasen casi al 100% su proyecto Pepecar.com. Hace de su capacidad de influencia su gran baza. Es capaz de convencer a todos sus colaboradores y empujarles hacia un mismo objetivo. Es como el explorador Shakleton, que reunió a 28 expedicionarios con el solo reclamo de su fama y avisándoles de que no garantizaba el regreso con vida de ninguno de los integrantes del equipo.

* El empresario intuitivo: Erin Brockovich. Intuyó la necesidad de cambiar el formato de venta de un artículo tan maduro como el juguete y con sus tiendas Imaginarium instauró el concepto del Dejad que los niños jueguen y toquen. Él mismo reconoce que sus negocios han salido adelante “con unas dosis de inconsciencia y otra de entusiasmo”. Y mucha innovación. Tiene una gran dosis de intuición, que le hace ir más allá de lo que aparece ante nuestra visión. González propone el modelo de Erin Brockovich para este tipo de emprendedor por “la capacidad que muestra la protagonista de tirar de un hilo solo porque el olfato le dice que ahí hay algo”. La película cuenta la historia de una abogada que se enfrentó a una de las principales empresas energéticas para defender a ciudadanos anónimos.

En
el artículo se desarrollan características y puntos débiles de cada uno de los perfiles, un interesante desglose de personalidades emprendedoras. (Fuente: winred.com)

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