Buscar, comparar y si hay algo mejor, comprar

Es la premisa de los consumidores a la hora de ir al shopping o súper: conocer que ofrecen y elegir aquello con más beneficios.

La estrategia es cada día más fuerte y tiene como consecuencia hacer más lento el proceso de toma de decisiones, aunque asegura mayor satisfacción del cliente.Decidir qué mercadería se pondrá en un carrito de supermercado o que indumentaria formará parte de la colección de invierno ya no es tarea sencilla.
Cada elección lleva su tiempo y el consumidor está dispuesto a perderlo, si es necesario, a cambio de comprar lo mejor.

De acuerdo a un informe publicado por NetElixir Inc, los clientes están realizando una investigación cada vez más exhaustiva antes de adquirir un producto, algo que antes sucedía con menor frecuencia.

La dinámica se manifiesta en el incremento de las consultas que realizan los consumidores en las páginas online de cada empresa o servicio, además de aumentar también la cantidad de clics en artículos.

Una prueba que resultó de la investigación es que en los dos años cubiertos por el estudio, el número medio de clics en los anuncios de búsqueda pagos aumentó alrededor de 2,7 a 3,1.

Además, el 52% de los consumidores investigan y buscan información sobre el producto en un segundo canal, mientras que antes del análisis solo lo hacía el 30 por ciento, tal como informa Puro Marketing.

Por otro lado, esta tendencia no se da de manera aislada sino que los canales de información al consumidor han aumentado considerablemente, más con el notorio aumento de teléfonos móviles.

De esta forma, las empresas de comercio electrónico están ofreciendo aplicaciones para facilitar a los usuarios esa investigación. Varios estudios confirmaron que recopilar y almacenar información de productos y comparaciones de ofertas son algunos de los usos más frecuentes de los compradores que lo hacen a través de teléfonos inteligentes.´

Antecedentes del cambio

Los cambios entre los consumidores tomaron más fuerza a partir de la cantidad de ofertas y promociones que las marcas sumaron al mercado.

En principio, los clientes decidieron investigar y asesorarse para conocer cuál era el mejor descuento que podían obtener. Ahora, más allá de esas acciones, quieren comprar lo que más garantice su satisfacción.

De esta forma están decididos a recorrer largas cuadras en busca de lo que desean. Luego, compararlo con la competencia, y recién entonces pagar por su adquisición. (Fuente: iprofesional.com)